Todo lo que necesitas saber antes de tu cita para el tatuaje

Hacerse un tatuaje no es poca cosa y una buena preparación no solo ayuda a que el proceso sea fluido, sino que también asegura que tu piel se recupere óptimamente.

Durante una sesión de tatuaje, tu piel es sometida a un tratamiento intensivo. La aguja penetra la piel, lo que hace que tu cuerpo comience directamente el proceso de curación. Esto va acompañado de la producción de adrenalina, lo que consume mucha energía.

  1. Asegúrate de comer bien y beber suficiente antes
    Esto evita que te sientas mareado o fatigado.
  2. Asegúrate de estar suficientemente descansado
  3. Usa ropa cómoda
    Por ejemplo, si te tatúas el brazo, usa una camiseta sin mangas o de manga corta, y si te tatúas la pierna, usa pantalones cortos.
  4. Asegúrate de que la zona de la piel donde te vas a tatuar esté hidratada
    Aplica crema hidratante diariamente desde unos días antes de tu cita para que la piel esté flexible.
  5. Evita el sol y las camas de bronceado
    Una piel quemada es una piel dañada y, por lo tanto, no se puede tatuar. Además, la piel quemada es extra sensible.

Si el tatuaje se hará en un área con vello, afeita la zona con cuidado el día anterior para evitar irritaciones.

 

¿Qué llevar a tu cita?
- Documento de identidad
- Algo para comer y beber: Especialmente en sesiones largas, es importante comer algo entretanto. Piensa en un snack ligero como fruta, una barrita energética o un sándwich.
- Distracción: Dependiendo de la ubicación de tu tatuaje, puedes escuchar música con auriculares, un podcast o leer un libro mientras te lo hacen. Esto puede ayudar a relajarte y hacer que el tiempo pase más rápido.

 

Lee atentamente la siguiente información e informa al tatuador si tienes dudas sobre tu idoneidad para ser tatuado.  

Es normal que el tatuaje se acompañe de dolor, enrojecimiento e hinchazón. Algunas complicaciones pueden estar relacionadas con tu situación de salud. Es importante para tu seguridad que el tatuador sea informado de ello. Pueden ser necesarias precauciones adicionales.

No te hagas un tatuaje:

  • Si estás embarazada o amamantando;
  • Si estás bajo la influencia del alcohol o las drogas;
  • Sobre un lunar o una cicatriz que haya quedado después de la extirpación de un melanoma.
  • En zonas donde te hayas sometido a cirugía plástica o radioterapia en el último año;
  • Sobre una cicatriz de menos de un año;
  • En una zona que haya sido tatuada hace menos de seis semanas;
  • En una zona donde se haya eliminado un tatuaje con láser hace menos de tres meses;
  • Sobre piel irritada como granos, lunares oscuros o hinchazón;
  • Si tienes alergia a los materiales o a la tinta del tatuaje. 


Las siguientes circunstancias o afecciones pueden conllevar un mayor riesgo de complicaciones:

Piel:

  1. Infección cutánea, independientemente de la ubicación y el tipo de infección
  2. Alergias (indica si tienes alguna alergia, por ejemplo, alergia al látex, alergia a metales y conservantes)
  3. Partes de la piel que parecen dañadas o anormales, incluidos los lunares
    posibles enfermedades cutáneas activas (por ejemplo, eczema, psoriasis)
  4. Partes de la piel que hayan sido sometidas a cirugía plástica o radioterapia, incluidas cicatrices recientes y queloides (según consejo médico)
  5. Una zona previamente tatuada que aún no esté completamente curada
  6. Una zona donde se haya eliminado recientemente un tatuaje con láser o con otro método, si la herida aún no ha cicatrizado.


Afecciones generales:

  1. Hemofilia u otra enfermedad de la coagulación
  2. Epilepsia, enfermedades cardiovasculares
  3. Alergias conocidas (por ejemplo, alergia al látex)
  4. Diabetes
  5. Una enfermedad autoinmune
  6. Inmunosupresión y afecciones con un sistema inmunitario comprometido
    sarcoidosis

Si te afecta alguna de las circunstancias o afecciones anteriores y aun así deseas un tatuaje, consulta primero a tu médico y pide consejo.